Bullying, acoso escolar
Cada escuela tiene sus matones y cada matón, sus víctimas
Por
Brenda Zaniuk, en 2 de Octubre de 2008
...ace la vida imposible; o quizas le averguence que suceda y mas aun, reconocerlo.
en estos casos es necesario prestar atencion a la repeticion, si el nino no quiere “ir nunca mas a la escuela” o hasta sugiere que “esa escuela ya no le gusta mas”, pues nuestro hijo podría estar siendo víctima de hostigamiento escolar, sufriendo maltrato físico o verbal sistematico por parte de uno o mas companeros.
el maltrato que sufren algunos ninos puede consistir en agresiones físicas, golpes sobre su cuerpo o danos a sus objetos personales, robos, amenazas, burlas, insultos, segregacion del grupo y muchos otros recursos que el hostigador emplea para hacer sentir inferior y humillado a su víctima. por supuesto, estos actos jamas se desarrollan en soledad y, muy por el contrario, el bribon requiere que hayan espectadores que puedan constatar la humillacion y ayuden a divertirse disfrutando del espectaculo y participando o aportando ideas para castigar mas a su víctima.
la participacion de terceros no siempre es voluntaria y, muchas veces, quienes participan de la reunion de castigo lo hacen para no pasar al papel de víctimas, tratando de contentar al maton antes de que pose sus ojos en ellos para reducirlos al mismo accionar.
sabemos que este fenomeno ocurre desde siempre y creemos -equivocadamente- que ayuda a forjar la personalidad dotando al acosado de fortaleza para afrontar problemas futuros mientras que, el acosado se beneficia de la practica de herramientas que en un futuro no muy lejano le serviran para dominar otros planos profesionales, empresariales o sociales.
los docentes, como los padres que saben que su hijo es acosador o víctima y no accionan para el mejoramiento de la situacion creyendo que avergonzaran a sus hijos inmiscuyendose en sus asuntos sociales contribuyen a la clandestinidad e este tipo de practicas, facilitando las condiciones para que el comportamiento mafioso se desarrolle sin contratiempos.
probablemente no se pueda erradicar la necesidad de destacarse, de ser admirado pero sí podra cambiarse la razon por la cual un estudiante se destaque y sea ejemplo de sus pares y, en ningun caso, se debe permitir que el manejo del temor ayude a un nino que no sabe usar otras herramientas mas que la violencia, a ser importante y respetado entre sus pares.
los ninos, como los adultos, suenan con destacarse, ser admirados y felicitados pero de ninguna manera e puede validar en un aula la admiracion a un bribon que disfruta de humillar porque eso lo hace sentirse importante y superior.
desde el lugar de los padres y formadores de los ninos se debe tender a premiar y resaltar los logros academicos y de valores humanos que realmente son merecedores de admiracion, como la honestidad, solidaridad, la generosidad y los desarrollos intelectuales, creativos, sociales o físicos de los ninos.
como no todos son portadores de talentos o capaces de desarrollar una de sus habilidade...