
En más de una ocasión desde eliceo os hemos ofrecido algunas propuestas de dinámicas y juegos para llevar a cabo con niños y adolescentes en tutorías, campamentos o en casa, porque somos conscientes de que estos ejercicios de interacción complementan con eficacia la teoría de los libros. Sabemos que sois muchos los docentes y educadores que nos leéis y que buscáis en este blog ideas para fomentar una enseñanza participativa y entretenida.
De igual modo, no se nos olvida que los que os dedicáis a la docencia también sois permanentes alumnos que recicláis vuestros conocimientos y hacéis un cuestionamiento activo de vuestra labor cada día. A la vez sois un puente entre los estudiantes y sus padres, y con ambos colectivos tenéis que desarrollar una serie de habilidades de negociación y de comunicación para que el triángulo alumno-profesor-padre se mantenga a flote. Todas estas funciones en ocasiones llevan asociado el lidiar con determinados conflictos interpersonales, que podrían disminuirse considerablemente si se aprende a desarrollar estrategias de afrontamiento adecuadas.
Esta vez queremos sugeriros algunos ejercicios de autoaplicación para educadores, monitores o profesores que trabajen con niños y los padres de éstos, con el objetivo de reflexionar activamente sobre los recursos que se pueden utilizar en algunas situaciones conflictivas dentro del contexto de la enseñanza.
Actividad para valorar la influencia del pensamiento en la emoción.
Tiene la finalidad de tomar conciencia de cómo no son los hechos en sí, sino la interpretación que hacemos de ellos lo que realmente nos daña o molesta. Como educadores hay que contemplar que las emociones también se enseñan, se aprenden y vienen mediatizadas por el pensamiento o las creencias que las preceden.
Para trabajar esto, pueden plantearse en grupos de 2 o 3 docentes las siguientes tareas:
- Enumerar acontecimientos externos o circunstancias (crítica negativa de uno de los padres, niño que rompe material importante, altercados en el aula, etc.), que me hayan provocado un gran enfado, estrés o molestia. Preguntar a compañeros a los que el mismo acontecimiento o circunstancia no les haya generado el mismo sentimiento. Reflexionar sobre dónde reside la diferencia fundamental para tener distintos sentimientos o emociones ante el mismo hecho.
- Pensar por qué una misma palabra a unos nos parece un halago o piropo mientras que a otros nos molesta, por qué algunos niños parecen tomarse peor un castigo verbal que otros, siendo éste castigo el mismo (un NO, una crítica sin descalificaciones, etc).
- Desarrollar 4 0 5 aplicaciones en el aula donde se trabaje para ayudar al niño a aprender que los hechos externos no siempre causan las mismas emociones. Por ejemplo, enseñarles a buscar diversas explicaciones a la emoción de un niño, (¿por qué puede estar llorando Pablo en esta historia?). Otra variante es transmitirles cómo el pensamiento puede interaccionar con la emoción. Ej: role-playing con todos los alumnos para animar a un niño que se ha roto un brazo, “¿qué cosas podemos decirle (o sea pensar) para animarle (o sea para influir en su emoción)?”
Actividad para fomentar la empatía y fortalecer la capacidad de ponernos en el lugar del otro.
Piensa en alguien a quien te gustaría entender mejor y elige alguna situación concreta en la que te hubiera gustado poder comunicarte con esa persona de manera más eficaz. EJ: padre de un alumno que exige más cuidado y atención para su hijo, compañero que desempeña una tarea o una actividad en el aula de forma distinta a ti, etc. Recuerda esa situación y repasa las ideas que se te pasaron por la cabeza, tus sentimientos en aquel momento, las cosas que dijiste y que te dijeron, tus impresiones, etc. Ahora vuelve a recordar el mismo hecho, pero esta vez desde el punto de vista de la otra persona.
- Imagínate que eres esa persona
- Imagínate que te estás viendo a ti mismo desde los ojos de esa otra persona.
- Entra en la piel de esa persona e imagina sus sentimientos ante esa situación y ante ti mismo. ¿Qué pensaba esa persona?, ¿cuál era su punto de vista sobre lo ocurrido?, ¿qué hubieras tenido que decirle y de qué manera para mejorar la comunicación entre vosotros?
Actividad para desarrollar la escucha activa:
Agrupados por parejas a través de role-playing (representación de papeles) intentar poner en marcha la escucha activa, siendo uno el que asume el rol de oyente en escucha activa, y el otro quien refleja las siguientes situaciones:
- Emoción: angustia, tristeza. Rol: madre que está en trámites de separación, angustiada, triste, y recurre al educador para expresarle su malestar, su dificultad para educar y atender a su hijo tantas horas ella sola.
- Emoción: estrés, ansiedad. Rol: compañero que recurre a otro para expresar que está siendo objeto de duras críticas por parte de otro tercer compañero.
- Emoción: enfado, ira. Rol: padre que se queja de que su hijo lleva unas semanas llegando a casa con hematomas y heridas.
- Emoción: miedo y enfado. Rol: padres que recurren al educador porque observan que su hija va con retraso en los aprendizajes motrices de las tareas cotidianas.
Después, valorar la diferencia entre sentirse escuchado y sentirse oído. Uno de los dos participantes puede representar los roles anteriores y el otro hacer de oyente con una escucha activa, después se puede repetir el mismo ejercicio haciendo de oyente pasivo. ¿Cómo se ha sentido el emisor que contaba su problema en las dos situaciones?, ¿qué problemas puede ocasionar que un compañero o un padre no se sienta escuchado?
Sería bueno que un tercer participante fuera anotando el lenguaje no verbal, las palabras y el tono que ha ido observando en sus compañeros cuando escenificaban el rol de oyente. ¿Cuáles son las habilidades que mejor reflejaban esa escucha activa?, ¿qué cosas sugeriría que se modificaran?.
Foto: diakoniauch


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