Como en otras ocasiones os hemos comentado, los padres junto con los centros educativos tienen una gran responsabilidad en la educación en valores de los más pequeños. Las herramientas didácticas para transmitir estas formas cívicas de comportamiento son de lo más heterogéneas, puesto que los expertos en pedagogía cada vez más apoyan la enseñanza creativa, las dinámicas de grupo, los debates participativos y el cuestionamiento activo en lugar del aprendizaje mecánico, repetitivo o por imposición, donde los niños se limitan a reproducir sin una verdadera comprensión de los significados.
Una variante didáctica es el modelado. Una técnica por la que los más pequeños copian la conducta de los adultos que ejercen de modelos, y empiezan a generalizarla a distintos contextos. El peligro es que el padre o profesor esté de manera inconsciente siendo de ejemplo negativo para esos dos ojos que con tanta atención todo lo captan, y sin darse cuenta sea “pillados” en uno de esos comportamientos que tanto reprochan a los protagonistas de la infancia. Esto puede suceder cuando de repente un adulto comienza a entablar conversación con un vecino, y de modo automático deja caer lentamente al suelo un envoltorio de un producto que acaba de consumir. Su hijo atónito asiste a la tremenda falta de su progenitor, que durante
semanas llevaba recordándole una y otra vez en el parque “todos los papeles a la basura, eh!, no tires nada al suelo!”. Escena que después suele ser disimulada con aquello de “hijo mío tú haz lo que yo te diga, no lo que yo haga”.
Esta es una de las primeras incongruencias que puede vivir el niño en cuanto a mensajes educativos se refiere, pero observemos que puede haber unas cuantas más a lo largo de estos tempranos años de su existencia. Veámoslas con más detalles:
- Información contradictoria por parte de ambos padres. Uno de los progenitores pone un castigo al niño, y el otro consciente o inconscientemente por excesiva permisividad y por escasa comunicación con su pareja decide “levantárselo”. Esto no sólo es contraproducente para el pequeño, quien recibe mensajes heterogéneos sobre la misma conducta que ha realizado previamente, sino que por añadidura suele crear un clima familiar negativo cuando uno de los padres descubre como el otro le ha desautorizado sin consultárselo. Es cierto que no tienen por qué coincidir o estar de acuerdo en todos los aspectos de la educación de los hijos, pero al menos deberían respetar la decisión que haya tomado uno de ellos de modo individual y esperar a estar ellos dos a solas para comentar en qué discrepan. Lo ideal es que, aunque sea uno de los padres el que esté dando una directriz concreta al niño, utilice el plural en representación de ambos, si así es.
- Firmeza de los progenitores versus permisividad de la abuela. El horario laboral de los padres hace que no siempre puedan llevar y recoger a los niños del colegio, y no es tan infrecuente que éstos acaben pasando mucho tiempo al cuidado de los abuelos. Según un dicho popular “los padres están para educar y los abuelos para consentir” los nietos gozarían de ciertos privilegios cuando representan este rol. El problema surge cuando el niño tiene unas normas y límites en su casa que empiezan a perder claridad y validez con la gran cantidad de excepciones y caprichos que la abuela le concede. Y si a esto sumamos el hecho de que gran parte de la crianza se lleve a cabo con ella, entonces es muy probable que el menor comience a dudar de la importancia de acatar las órdenes de sus papás. “No será tan malo que coma helado antes de comer cuando la abuela siempre me deja y me da uno”, pensará astutamente el pequeño.
- Cambio constante de cuidadoras o países en los que se estudia y vive. Cuando los padres por motivos laborales tienen que viajar frecuentemente y llevan a sus hijos consigo, lejos de aparentar ser un problema, parece una ventaja en cuanto al enriquecimiento que va a suponer para el niño el aprendizaje de otros idiomas y culturas. Pero también tenemos que señalar que en estos casos a veces los niños experimentan cierto desarraigo, y aunque son educados en la diversidad cultural y la tolerancia, también pueden recibir modelos sociales contradictorios de unos u otros países, que los padres tendrán que aclarar y elegir como referencia para sus hijos (“¿nosotros somos judíos como ellos mamá?, “¿por qué aquí las mujeres van vestidas así?, ¡yo quiero ir así!”, pueden preguntar desconcertados). De manera similar en otras ocasiones, los progenitores no pueden pasar tanto tiempo con los niños y tienen que contratar el servicio de cuidadores o canguros de diversas nacionalidades, una gran oportunidad para que los menores aprendan idiomas y conozcan otras culturas, pero habrá que explicarles de nuevo las diferencias entre países que puedan crearles confusión.
- Castigos del colegio o Instituto criticados por parte de los padres. Los profesores imponen una sanción al alumno, y algunos padres sin hablar antes con los educadores, animan a su hijo a no cumplirla directamente si va en contra de sus valores o creencias. Lo deseable sería que padres y docentes tuvieran una comunicación fluida en este sentido, donde los castigos pudiesen ser flexibles sin que atentaran contra las creencias de las familias, al tiempo que respetaran la normativa de los centros educativos, todo ello para que hubiese colaboración y el niño no recibiera mensajes discordantes.Foto1: Horacio LLedías
Foto2: chippitta


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2 Comentarios en “Mensajes contradictorios en la educación”
Comparto con vosotros algo que me sucedió ayer mismo.
Iba paseando cuando un niño de cuatro o cinco años delante de mi tiró una bolsa de patatas al suelo. El padre se da la vuelta ve el gesto de desaprobación que yo hago y le dice al niño: Recoge la bolsa y tiralá en esa papelera.
El niño responde: ¿Por qué? si siempre tiro las cosas al suelo y nunca me dices nada.
El padre se giró y siguió su camino.
Me parece muy bueno su opinión e interesante, por que habla de nuestra vida real.
Quisiera saver quien es él o la autora (or) de este opinión?
Mi inquietud es por que estoy estudiando eduación parvularia, por este motivo necesito temas de psicomotor o psicomotrizidad de edad infantil.
Si respondieran estaría muy agradecida.
Rosalia Chuquimia
La Paz Bolivia