Consejos, Formación, General

La vida del opositor

Por P. Córdoba, en 27 de Enero de 2008

opositora en ordenador

Al acabar la carrera, un gran porcentaje de alumnos optan por complementar su currículum aprendiendo idiomas en el extranjero, o llevando a cabo algún master o curso de postgrado. Otros eligen ingresar, lo más rápidamente que pueden, en el mundo laboral, aunque no consigan empleos que se ajusten a los estudios realizados o preferencias profesionales. Existe otro tercer grupo de recién licenciados, que entran de lleno en el universo de las oposiciones. Atraídos por la idea de un trabajo estable, se mentalizan para visitar de nuevo las bibliotecas y prepararse para ser un funcionario del mañana.

Pero el perfil del opositor no sólo abarca a jóvenes que acaban de obtener un título universitario, pues existen oposiciones de distintas categorías, a las que se puede acceder con el título de bachiller o de la E. S. O. Entre los opositores también podemos encontrar personas de 35 a 40 años que quieren dar un cambio a su vida laboral; mujeres que compaginan las tareas de la casa y el cuidado de los hijos con estudiar para conseguir una plaza fija; profesionales del ámbito privado que aspiran a obtener las ventajas de trabajar para el Estado, etc.

La forma de concursar es igualmente de lo más heterogénea:
-Los hay que se preparan en una academia especializada, a la que acuden regularmente.
-Los que estudian con su propio material desde casa, con el apoyo de la academia, pero a distancia.
-Los que tienen un tutor o preparador personal.
-Los que se presentan intermitentemente a algunas convocatorias, por probar, con un material recopilado de otros compañeros o de Internet.

convocatoria oposicionesLa mayor cantidad de aprobados se halla entre los que dedican una jornada de ocho horas diarias, seis días a la semana, y asisten asiduamente a clases en una academia que les informa, hace simulacros de exámenes y actualiza el material periódicamente. Estudiar durante tantas horas, con la incertidumbre de un objetivo que no se sabe cuándo se podrá conseguir, es de por sí suficientemente difícil, como para hacerlo absolutamente solo. Por eso, la alternativa de la academia no sólo es ventajosa desde el punto de vista formativo, sino que también añade un apoyo emocional al brindar la oportunidad de diluir el estrés y los nervios entre más compañeros, y contar con el asesoramiento de profesores, que a su vez han pasado por la experiencia de presentarse a este tipo de pruebas.

Además es bueno que el opositor se relacione con personas que lleven el mismo estilo de vida, porque le será costoso afrontar el hecho de tener que decir “no” muchas veces a actividades de ocio, salir con amigos y pareja, quienes llevan otro ritmo de vida , y a veces podrán mostrarse intolerantes o incomprensivos con la rígida rutina del opositor. Es aconsejable contar con cierta dosis de sacrificio, y explicar con paciencia a las amistades y seres queridos que, durante meses (y a veces años) van a estar comprometidos con un fin, que les exige plena dedicación.

Opositar no es cursar meramente unos estudios, requiere de un esfuerzo y una constancia mayor de la que se necesita para otro tipo de formaciones. Algunas pautas básicas, que es recomendable seguir, son:

-Enfocarlo como un trabajo, al que hay que dedicar un tercio del día, con la ventaja de no tener que desplazarse y poder hacerlo desde casa. Aunque no esté remunerado mensualmente, hay que visualizar la recompensa final de conseguir una plaza fija en un trabajo con un horario que facilita al 100% la conciliación de la vida laboral con la familiar.

-Quedar con los compañeros de academia para lo que se llama “cantar los temas”. Cada uno se prepara una parte del temario, que luego se expone oralmente para intercambiar conocimientos, corregir fallos, y ensayar la prueba oral que se incluye en muchas oposiciones.

-No perder de vista que no es un simple examen, que se aprueba o suspende, para conseguir el puesto, sino que es una evaluación, en la que compiten las puntuaciones de todas las personas que comparecen. Recordar que hay factores ajenos (número de plazas vacantes de la provincia, número de candidatos que acuden), que no se pueden controlar, pues el resultado no sólo depende del rendimiento de un opositor, sino de su actuación en comparación con la de los demás.

-Utilizar los recursos que suministra la academia: reglas mnemotécnicas, técnicas de estudio, gestión y planificación de las sesiones, ejemplos de test o preguntas, etc. La programación que llevan en el centro de estudios puede ayudar a organizar el tiempo y el temario. Por eso, cuando haya simulacro de examen, hay que preparárselo como si fuera el día de la oposición, y aceptar los señalamientos o correcciones de los docentes.

examen oposición-No olvidarse del cuidado de la salud física, dormir al menos ocho horas para poder atender y memorizar adecuadamente. Una alimentación rica en vitaminas y minerales es fundamental, y si lo prescribe el médico, se pueden tomar suplementos multivitamínicos para compensar el estrés y el esfuerzo mental.

-Un día a la semana es conveniente dedicarlo a actividades gratificantes, reuniones familiares o con amigos, a ser posible al aire libre, para descansar la vista, prevenir dolores musculares, etc. A pesar de la necesidad de expresar temores, nervios e incertidumbre con ellos, es mejor intentar conceder más espacio a hablar de otras cosas positivas y no relacionadas con la oposición.

-Durante las sesiones de estudio lanzarse a sí mismo mensajes positivos, realistas, pero de ánimo. El autodiálogo pesimista, que anticipa el fracaso, suele interferir con la memorización de los contenidos, al tiempo que desmoraliza y censura la motivación necesaria para opositar.

Si estás opositando pues, te deseamos te concentres en el optimismo, la superación personal y el entrenamiento en memoria. No obstante, ahí va la sugerencia, para quien corresponda, de aprovechar los conocimientos que estos estudiantes han adquirido, de manera que sean reconocidos oficialmente. Aquellos desafortunados que, después de invertir años de su vida en opositar, no han logrado la plaza; podrían al menos obtener un título oficial de estudios (a modo de master o con valor académico equivalente), tras aprobar las evaluaciones de la academia u otros requisitos que se pudieran pedir.

Comentar | Trackback
Entradas Relacionadas

Comentarios de “La vida del opositor”

Aun no se han realizado comentarios.

Deja tu comentario

 

 

 


 

Previsualización del Comentario

  

  • Cursos en www.aprendemas.com
    ¿Necesitas formación?
    Cursos
    Master
    ¿Patrocinamos tu web?

 

 

Secciones

Canales

Sindicación

Añade este blog a tu lector de feeds

¿Qué es un lector de feeds?

Correo Electrónico:

Red de Blogs SmallSquid

Red de Blogs Weblogs.cat

Blogs Asociados a la Red SmallSquid

Enlaces de Interés

  • andrea (4)
  • Brenda Zaniuk (3)
  • Inma (3)
  • lourdes (2)
  • DEISY QUINTERO (2)
  • David Paz Rama (2)
  • antonella (2)
  • janneth paez (1)
  • ANA MARCELA MONTUFAR (1)
  • MARIA JOSEFINA LEON (1)

© Copyright 2008, SmallSquid.com. Red de blogs, SEO y Webs 2.0

SmallSquid.com está gestionado con WordPress

Creative Commons - Some Rights Reserved
 
Un proyecto realizado por Blogestudio
Cerrar
Envíalo
Powered by ShareThis