Hoy en día, y con la importancia de concienciar a los niños sobre el ecologismo y el cuidado del planeta, construir juguetes con material reciclable es una actividad muy habitual en colegios y guarderías. También al llegar la adolescencia, en asignaturas como tecnologia o plástica, es frecuente hacer esta actividad alguna vez. Sin ir más lejos, y en mi caso, recuerdo haber hecho con 13 años una noria con bastones chinos para la base, pajitas de refresco para el diámetro (en este caso, era una noria más bien hexagonal), palillos para para unir los dos hexágonos y cajas de cerillas para las cabinas. Nadie nos lo enseñó, fue idea nuestra. Decidimos qué fabricar y cómo hacerlo, porque cuando ya se tiene cierta edad, la destreza y las ganas son tan importantes como la imaginación y la inventiva.
De todos modos, es normal que cuando tenemos un niño más pequeño en casa, nos veamos en la responsabilidad de ser nosotros los que demos la idea y ayudemos a construir. Y es que un juguete reciclable, además de los valores que transmite a nivel medioambiental, también enseña a los más pequeños que es posible divertirse con algo que no sea el muñeco o la videoconsola más de moda. Es por ello que ya existen manuales redactados por expertos que se han dedicado a recopilar ideas, tanto para juguetes como para juegos. Todas ellas muy recomendables.


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